Brownies con dulce de leche
Ya hacía 3 años que no vivía en una casa con horno, una de las desventajas de alquilar mini pisos (apartamentos) amueblados, pero finalmente hace unos días me compré un minihorno y ya lo puse a trabajar.
Esta receta es de David Lebovitz un patissier americano residente en París . Su blog merece la pena y también su libro The Sweet Life in Paris
115g de manteca
170g de chocolate semiamargo
25 de cocoa sin azucar
3 huevos
200g de azucar
1 cucharadita de extracto de vainilla
140g de harina
100g de nueces
200 g de dulce de leche
Precalentar el horno a 175 grados
Cubrir una bandeja de 20 x 20 con papel albal (España) o aluminio (Sud America) y enmantecarla.
Derretir la manteca y agregar el chocolate previamente picado. Remover constantemente hasta que se funda el chocolate. Quitar del fuego (yo use baño maría) echar la cocoa y remover hasta que quede suave. Agregar los huevos de a uno, después el azúcar, la vainilla, la harina y finalmente las nueces.
Verter la mitad de la preparación y poner cucharadas de dulce de leche distribuidas por la masa, esparcirlo un poco con un cuchillo. Poner el resto de la preparación y otra vez poner cucharadas de dulce de leche por encima.
Hornear por 35 a 45 minutos ( yo lo puse 40 y debería haberlo puesto 30 o menos) cuando el centro quede un relativamente firme es que los brownies ya están listos.
Dejar enfriar en la bandeja antes de cortarlos.
Una vez cortados, envolver cada uno individualmente y llevarlos el lunes a la oficina.



eso eso, a la oficina! :-P
l'antuán
25 febrero 2010 a 9:59
yo también quiero, tiene una pinta excelente y parece muy blandito, jeje
gorila
25 febrero 2010 a 20:58
humm.. ya se me olvidó si estaban buenos.. te importaría traerlos una 2ªvez para sacar de dudas?
cátia
25 febrero 2010 a 21:44
yo no quedé muy conforme con el resultado así que voy a tener que probar otra vez, tal vez este fin de semana, quién sabe.
Sebadog
25 febrero 2010 a 22:03
[...] un comentario » La receta anterior de brownies no me convenció del todo, les faltaba fuerza y sobre todo “chiclosidad”, [...]
En busca del brownie perfecto, segundo intento « Peligro en la cocina
3 marzo 2010 a 18:11